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miércoles, 31 de enero de 2018

METODOLOGÍA






FROILAN SALAYA

froifra@gmail.com

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METODOLOGÍA
        

  La educación debe ser responsable en el progreso total. La formación de la economía social y laboral es prioridad para el desarrollo de los países pobres. Bajo el cambio de valores y actitudes en el nivel individual se logra un desarrollo total y permanente. Es necesario captar el lenguaje, la mentalidad y los problemas de la comunidad. Así se podrá determinar el contenido técnico y profesional a transmitir. Hay que fijar las etapas de acción educativa en función de los cambios económicos y culturales. Al elaborar materiales pedagógicos hay que hacerlo para cada comunidad pueda trabajar con instructores locales para dar mayor confianza y asegurar así una mejor asimilación de las nuevas técnicas de trabajo y elevación espiritual.
           La metodología de aprender trabajando un método inductivo de adquisición de conocimientos y de práctica de los educandos, a partir del reconocimiento de las experiencias, es fundamental para una educación total. El logro de objetivos debe ser evaluado a través de los cambios socioeconómicos. Hay que estar atentos a una parte de la población un nivel de vida más elevado y que es la más identificada por las ideologías sectarias. Hay que estar atento también al pedagogísmo ingenuo que cree que basta “educar” a las personas para que ellas transformen las estructuras sociales.
           Es fundamental que la totalidad pueda trabajar y educarse. Los veloces cambios que se producen a todos los niveles y en particular en la producción, vuelven con frecuencia obsoletos los conocimientos adquiridos. Esto apuesta a un reciclaje o puesta al día de la educación. Los cambios en la estructura del empleo y en la distribución de los profesionales, acontecen en una misma generación. La información no es suficiente para realizar estas conversiones profesionales. Es por ello que la educación total debe bregar por la educación permanente. Hay discrepancias entre el nivel de aspiraciones educacionales y la capacidad del sistema actual. Es decir, persiste un gran rezago, que la escuela no es capaz de solucionar y que afecta fundamentalmente a los sectores populares.
             El desarrollo tecnológico también ha producido un tiempo libre que el educando podría aprovechar para su desarrollo profesional y personal. Las técnicas de planificación para lograr una mayor eficiencia han requerido una apertura del canal de comunicación entre los que toman decisiones, los ejecutores, y las poblaciones involucradas en el proceso. Los cambios que provoca el desarrollo diversifican la sociedad produciendo desequilibrios, conflictos y rupturas. Por esto, junto con los programas de movilización, se requiere programas de integración cultural. Fundamentalmente entre una y otra generación de la comunidad. Por y para ello la educación debe ser total y permanente. En la medida en que la educación no es un bien sino un proceso, la acción pedagógica de la educación permanente, deben crear las condiciones para que todos los hombres puedan ser educados en el transcurso de su vida, autoformándose y capacitándose en forma continua para que puedan ser agentes del desarrollo social y laboral. Las escuelas, los maestros y los padres pueden convertirse en uno de los tantos agentes y agencias del desarrollo social. Esto implica también que la educación permanente debe aproximarse a la vida y por lo tanto al amor, tomando en cuenta al educando dentro del campo socio-profesional, socio-político y socio-cultural. Detrás de toda esta utopía subyace la idea de modernizar. Además de identificar los problemas sociales, no como contradicciones del sistema, sino en última instancia como disfraces y disfuncionalidades corregibles. 
         Los contenidos técnicos profesionales de la instrucción (formación polivalente de base, desarrollo de la capacidad adaptativa, reciclaje profesional), van ignorando el cuestionamiento de su racionalidad y objetividad. Esta perspectiva crítica, enunciada desde los mismos países donde la educación permanente surgió y que tiene ya bases importantes. De hecho, cabría señalar que en Cuba, se ha dado un vasto y eficaz movimiento hacia la educación permanente. Finalmente a falta de resultados objetivos de la puesta en práctica de esta propuesta, cabría señalar que sería erróneo refutar en bloque los proyectos de educación permanente. Además de la validez de los estudios específicos concernientes a las ciencias del aprendizaje y las tecnologías educativas, también los esquemas generales de la combinación y alternancia de estudio y trabajo, la valoración de las experiencias laborales para la instrucción, etc., no son refutables. Por otro lado es importante recordar que no es en el nivel del discurso mismo donde la ideología muestra su signo, sino en el terreno de la práctica. En el modo concreto como estos proyectos se relacionan con los procesos de intervención y evolución de la sociedad, se esclarecerán las posibilidades y funciones objetivas de la educación permanente, que pueden no ser siempre las mismas en todos los casos. Las características del sujeto de la acción educativa, del contexto y las consideraciones epistemológicas deben hacer más énfasis en el proceso del aprendizaje e integrar los contenidos en forma interdisciplinaria. Es decir, técnicas y métodos simples de buen rendimiento económico, laboral y posponer la educación formal y general a objetivos futuros. Es necesario desarrollar métodos participativos de discusión y trabajo en equipo respetando las diferencias individuales. Sólo debe hacerse una diferenciación real desde el punto de vista del conocimiento previo del educando demandante de la educación. La organización de un currículum debe corresponder al tipo del modelo interdisciplinario que considere al conocimiento como parte de una totalidad y reconozca la pluralidad, e integre las diferentes disciplinas como parte de un todo. En el plano concreto y esta forma de organizar los contenidos plantea problemas de secuencia e integración. Para establecer la secuencia, hay que tener presente la lógica propia de la información que se elabora, y la psicológica del aprendizaje, lo que da origen a preguntas como qué tareas se desarrollarán primero, qué disciplina en cada área se tratará primero. En cuanto a la integración de un currículum, el problema radica en constituir un sistema coherente que presente las diferentes partes de tal modo y que dé una idea de totalidad a los criterios metodológicos, no una recepción pasiva, mecánica, sino un proceso creativo y liberador del hombre. Para ello, se debe favorecer los contenidos temáticos de estudio y otros colaterales, una auténtica reflexión crítica de manera que promueva la toma de conciencia de sí mismo, de su realidad, de su medio y genere en el educando la necesidad objetiva de superar sus circunstancias sociales.
          Es importantísimo desarrollar un manual para asesores que presente la propuesta metodológica. Se dice que un sistema abierto promueve la formación de personas autodidactas, con espíritu de solidaridad y superación laboral permanente. Como la persona se construye en la acción, la preocupación metodológica se debe centrar en poner a los usuarios del sistema en condiciones de poder participar, de tal modo que se conviertan en agentes de su propia educación. Además para que la acción no sea de simple acondicionamiento, se provoca la reflexión y la discusión grupal. Asimismo, debe indicarse hacia donde se orienta la metodología de aprendizaje. Se debe disponer de este material y otros específicos gratuitos. Siempre existen incongruencia entra los fundamentos teóricos y objetivos generales, y la organización de contenidos.
          En algunos casos el alcance social de los objetivos está condicionado por elementos estructurales, cuya modificación no depende de la acción educativa. Hay otros como desarrollar el sentido crítico y la reflexión a promover el autodidactismo, de los que no han obtenido los indicadores correspondientes específicos. Con la práctica cotidiana se irán superando las deficiencias más serias. Ello hace suponer que se continuará avanzando. Es necesario contar con alternativas curriculares diferenciadas para zonas rurales y urbanas. Los currículum deben ofrecer opciones para estudiantes libres o miembros de círculos de estudio para adultos. Se deben revisar los objetivos generales y descartar aquellos que no son factibles de lograr por medio de la acción educativa. Asimismo, se deben operacionalizar los objetivos, jerarquizándolos y clasificándolos, de acuerdo con la forma de sistematización que más convenza, para formar tanto los aspectos formativos, como los informativos e instrumentales. Al mismo tiempo, se deben reconsiderar y operacionalizar las propuestas metodológicas y las formas de seguimiento y evaluación de modo que se logre un óptimo de coherencia entre los beneficios a la comunidad y los resultados de la acción educativa para resolver la problemática social y laboral.
          Es necesario buscar núcleos generadores que integren los conocimientos en un sistema coherente y estimulen los análisis de las interrelaciones existentes entre las distintas áreas. Esos centros de interés pueden ser temáticos o estar basados en cómo resolver las necesidades comunitarias, económicas, laborales o culturales. La selección de contenidos debe responder a criterios de validez científica y a los intereses y necesidades de grupos sociales vulnerables, de manera que se haga realidad el axioma de educar haciendo.
          Los materiales didácticos deben contener no sólo la información básica, sino también las recomendaciones metodológicas, las sugerencias de procedimiento, ejercicios de autoevaluación y reforzamiento, glosario de términos y, en general, todo aquello que permita el enriquecimiento del proceso de aprendizaje laboral y de educación. Es necesario buscar y experimentar alternativas para la formación de asesores a los que se les proporcionarán las herramientas necesarias para responder a los requerimientos.
          Entre los objetivos del modelo deben estar el de brindar los medios de enseñanza, fortalecer en el usuario su interés por el estudio, de suerte que este llegue a ser un elemento importante de su vida laboral y se convierta en un hábito permanente. También deben estar las de desarrollar las actitudes físicas y  culturales de los marginados para que participen en las responsabilidades y beneficios de un desarrollo compartido y promover su vida familiar, laboral y social. Aplicando las ciencias el usuario podrá conocer su organismo, cuidar su salud, tanto en el hogar como en su trabajo, lograr mejores cosechas, mejorías, industrializarlas y aprovechar los recursos que le brinda la naturaleza y sentirse parte de ella junto con el avance científico y tecnológico.
          En la educación total la comprensión del área social ayuda al usuario a entender las formas en que está constituida la sociedad, sus tradiciones, costumbres y problemas y  a desarrollar un análisis y un sentido crítico constructivo que lo lleve a buscar soluciones adecuadas a las necesidades propias de la familia y de la comunidad laboral. Para ello debe haber una metodología de aprendizaje que le ayude al estudiante de manera sistemática y permanente a lograr una actitud de interrogar, descubrir y analizar, provocar la discusión grupal, posibilitar la experimentación para aplicar a la realidad laboral lo que se aprende como  teoría; alentar la expresión personal como característica permanente de formación y de vida. Propiciar el trabajo en equipo y el desarrollo de la autodisciplina. Estimular la reflexión mediante la observación y el conocimiento de la realidad del trabajo. Se deben diseñar manuales de lenguas, de matemáticas, de ciencias naturales y de física, de ciencias sociales con ejercicios de autonivelación, recursos económicos y herramientas. Asimismo, un banco tecnológico de millones de técnicas y prácticas laborales útiles para sí y para su medio que podrá agilizarse con métodos informáticos.
          La educación total puede constituir un ámbito importante en la construcción social y estatal de hegemonía social, en la medida que pretenda dirigirse a vastos sectores de la población, que pueden ser los eslabones potenciales y clave en la generación de alternativas ideológicas y políticas. Las características  y calidad de los conocimientos en la educación total dependen de los procedimientos a utilizar para la construcción de la hegemonía. Los niveles culturales están condicionados por instancias ideológicas y políticas constitutivas de la producción y de la hegemonía estatal. Estas no pueden reducirse a la dominación ideológica, es necesaria la creación de una nueva voluntad colectiva.
          En la pedagogía de una educación total se debe incluir el discurso jurídico, y la epistemología implícita, el concepto de cultura popular y el discurso político. La educación total debe tratar de movilizar el trabajo colectivo de obreros, campesinos, marginados y desocupados a nivel local, para satisfacer sus necesidades básicas y lograr la motivación y la armonía social. Se debe tratar que los grupos sociales funcionen como comunidad, es decir, como grupo homogéneo, solidario, colaborativo, participativo y laborioso localmente. De ahí se desprende la importancia y los contenidos dados al concepto de comunidad. 
          La comunidad local o sectorial, debe ser convertida en un espacio de movilización de la fuerza de trabajo (y de la participación social) para solucionar el problema de esas necesidades básicas insatisfechas pero profundamente sentidas. Los libros no han encontrado un ámbito de soluciones. De allí que se produzca una sobre simplificación en el estudio de lo social. No se trata tanto de analizar, sino de orientar las conductas hacia las soluciones propuestas. Pero esta realidad es contradictoria con el discurso explícito sobre lo pedagógico presente en los actuales textos. Estos pretenden poner al alumno en el centro protagónico del proceso de aprendizaje. A la vez, el discurso debe buscar establecer una ligazón con los receptores, debe intentar partir de sus problemas y de su experiencia. Sin embargo, aquellos textos omiten el análisis de los procesos productivos laborales (a nivel ideológico, político, etc.), delimitan los problemas como un producto disociado de sus determinaciones y se dedican a prescribir soluciones. Ello tiende a condicionar la conducta de aprendizaje: consumir información y hacer lo indicado. Por un lado este modelo de educación actual coexiste con una concepción pedagógica que parte de lo inmediato y es solidaria con el papel prioritario que se da al concepto de experiencia en la epistemología implícita  de los textos .Lo más problemático en este modelo es que parte y termina en lo inmediato. Esto deja a los sectores populares en el espacio social que ya ocupan. 
          Otra consecuencia del predominio de los intereses prescriptivos localistas se ubica en el terreno de la información que es frecuentemente simplificada, y nunca se presenta como lo que es, una opción teórica e ideológica. Ello crea una tensión grave del mensaje, que aparece así a modo de doble mensaje. Se trata de significaciones contradictorias que no se presentan como tales, sino que simplemente coexisten. Ello tiende a crear un espacio de ambigüedades, que incluso puede tener consecuencias en el terreno de las apelaciones psicológicas. Los mensajes dobles y contradictorios pueden generar conductas desordenadas o respuestas paradójicas. La significación, en este caso, podría asumir la forma siguiente:”debes ser participativo, activo y crítico haciendo exactamente lo que te digo, en los límites estrictos que te fijo para que actúes”. Se produce un verdadero fetichismo de lo real. Es así como los textos realizan un ocultamiento persistente, niegan la ideología en las ciencias y en su propio discurso. Estamos en el terreno de lo verosímil. El discurso es verosímil cuando se revela su proceso de producción. Es la máscara con que se encubren las leyes del texto. Este tipo de discurso pretende referirse a la realidad como si esta fuera transparente. Por eso lo verosímil implica una epistemología empirista. Se niega la densidad ideológica del discurso que aparece implícitamente como neutro en tanto que es referencial. Lo verosímil es también una restricción ideológica de las posibilidades reales; es una convención que excluye e incorpora ciertas significaciones. Por lo tanto, en el análisis de lo verosímil debe indagarse dicha reducción, qué es y cuál es la naturaleza de lo excluido y de lo incorporado. El realismo de los textos es solidario con la aceptación crítica de la categoría de experiencia. El realismo del discurso es coherente con la omisión de toda referencia a la historia de las ciencias. Sin embargo, no es posible comprender el sentido de las construcciones científicas si no es en relación con las polémicas en las que se inscriben, así como en el contexto de las rupturas que las inauguran. Existe solidaridad entre el realismo epistemológico y una tesis respecto a la historia de las ciencias: el continuismo. Es esta la continuidad histórica que se apoya sobre la homogeneidad de las formas de conocimiento, el común y el científico. Dicho realismo coexiste con los propósitos conductistas citados y la simplificación informática que acompaña, puede obstaculizar un avance real de los conocimientos, tal como estos han sido elaborados en el estado actual de la historia de las ciencias que se pretende enseñar. Además es grave que ello pueda implicar el privar a las clases populares de los instrumentos y conocimientos necesarios para el análisis de su posición y capacitación para ser el artífice de sus propias soluciones. En los textos predomina una formación ideológica reformista que se origina a partir de otro doble mensaje. Por un lado se valora la cultura de los sectores populares como si careciera de contradicciones. Por otra parte se proponen objetivos prescriptivos que pretenden modificar la cultura tradicional en ciertos puntos críticos, y en particular con los que tienen que ver con la modernización de la familia, con el control de la natalidad, con la horizontalidad en los vínculos hombre-mujer, con la legitimidad del matrimonio y con el respeto a los hijos. 
         Los textos no presentan la cultura con las características históricas de la formación social en la que surge. Por un lado, el discurso afirma  la necesidad de conservar, de dar continuidad a la cultura popular entendida como cultura tradicional. Se propone un esmerado cuidado de la anterioridad. Se plantea una fe rigurosa en las certidumbres de la memoria colectiva. La cultura de las clases es la de un pasado (por eso es tradicional) que se debe conservar. Nada se dice respecto a las características de la cultura, en tanto articulada con la situación de clase de los sectores populares. Es como si la cultura pudiera tener una continuidad desprendida de las transformaciones en las fuerzas productivas, en las luchas, en el sistema político, etc. Por lo pronto esta concepción elimina de hecho el problema de la reforma intelectual y moral. Pero además, dicho modelo coexiste con una razón elemental y dogmática, a la vez que con un conductismo prescriptivo. Esta valoración acrítica de la cultura de las clases populares puede evitar la acción de la razón sobre la misma.
          En Argentina, por ejemplo, poco se habla de su cultura ancestral. El rancho del gaucho y su “chinita” es mostrado, pero nada se dice de su comportamiento con los hijos, los animales, las plantas o el trabajo. Veamos, por ejemplo, el caballo flaco de este gaucho que jamás se compadecerá él ni su china de curar sus motas sangrientas. Al ensillarlo, pone la montura a sangre viva. Sus perros flacos y enfermos son maltratados y sus hijos explotados. Alrededor del rancho del gaucho hay sólo basura y desperdicios, nunca una flor o una planta para alimentar a sus hijos que, en vez de educarlos los explota hasta que se van. La modernización es así parcial e incompleta sin la versión de estos nativos que pierden la oportunidad de enmendarse.
          ¿Cuál es el sujeto pivote de este proceso?. La organización socioeconómica local o sectorial de las clases populares. Se trata de movilizar el trabajo y el esfuerzo colectivo de obreros y campesinos. Los textos parecen limitar toda posibilidad democrática, ya que su discurso tiende a perpetuar las divisiones existentes a través de los denominados partidos políticos. Las clases populares eligen sus propios opresores y cuando compran eligen a sus propios explotadores. Ignoran que el mercado no es otra cosa que ellos mismos. Es decir, una sociedad soberana donde el que compra debe ser soberano y el que elige también.
              
        Hay diversas estrategias en educación extraescolar que pueden seguirse para adquirir funciones económicas relevantes que se proponen integrar horizontal y verticalmente a los sectores informales del sistema económico. Es posible seguir el camino sin ser coartados por los sectores oligopólicos. Las funciones de hegemonía ocupan un papel prioritario en el diseño de textos, siendo necesario realizar investigaciones tendientes a determinar la índole de su eficacia o de su fracaso.
          La reforma social y educativa requiere el fomento de organizaciones sociales y económicas. La creación de organizaciones ágiles y lúcidas de producción, consumo, comercio y finanzas. Por eso, no es posible afirmar que las organizaciones pedagógicas centradas en la acción colectiva, están necesariamente dirigidas a lograr transformaciones sociales profundas, que superan los marcos limitados de las propuestas de reformas. Los programas que se proponen incidir en la vida social seguramente organizarán la educación a través de instancias grupales y comunitarias. Asimismo, es muy probable que diseñen una propuesta educativa, que procure trascender los propósitos inmanentes del aprendizaje apuntado hacia una finalidad colectiva.    
          Las pedagogías no directivas plantean una oposición radical entre la libertad de los alumnos y la autoridad del maestro. Los estudiantes procedentes de clases cultas están mejor preparados para la enseñanza no directiva. En cambio, los educandos provenientes de las clases populares parecen preferir formas más escolares que resultan facilitadoras en las tareas educativas. Ello no implica una justificación o una reivindicación de la educación tradicional, sino un cuestionamiento de la antítesis mencionada: libertad vs. dirección. No se conoce la existencia de una verdad en los puntos esenciales de la educación, lo que implica un escepticismo con respecto a la cultura. El cambio suele ser valorado, pero no caracterizado. Se propone un cambio indiferenciado como deseable a sí mismo. La dirección del proceso puede ser vista como condición de conocimiento y libertad, siempre que esa dirección no sea identificada con caricaturas autoritarias. El autodidactismo coincide con las pedagogías no directivas, al descartar la instancia del maestro identificándola con vínculos de dependencia. Los sistemas abiertos tienen como meta superar los sistemas de dependencia entre maestro y educando, entre autoridad y educación y entre programa y tiempo.
         


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