FROILAN SALAYA
froifra@gmail.com
5491149271554
LA HISTORIA Y LA EDUCACIÓN
Con la escritura y la existencia de recursos prácticos, socioeconómicos y culturales comienzan las fluctuaciones en educación. Elementos primitivos como el fuego, las herramientas como nuevos instrumentos de trabajo, etc., tendieron a la división del trabajo y sus relaciones. En la historia se evolucionó hacia la productividad. Las invenciones originaron las disputas por el poder y el dominio sobre ellos. Los excedentes económicos crearon grupos de poder y las plutocracias. La educación fue ganando espacio funcional y el acontecer social empezaba a verse en la prensa escrita. La lectura y la escritura se incorporan como medios indispensables para medir y contabilizar el comercio. La libertad del trabajo manual generó progreso en la etapa de la barbarie y la esclavitud. Surgieron los profesionales técnicos en las clases dominantes. La educación empezó a verse como una necesidad permanente para las exigencias de la producción y la productividad. Así se expandió la literatura, y los primeros conceptos de estado educador, bajo programas definidos y obligatorios. La mecánica, la arquitectura, la astronomía, progresaron junto con la literatura, el arte y la escultura. Pero la economía seguía siendo rural y con el carácter conservador de los dueños de la tierra. Luego aparecieron los artesanos y comerciantes y con ellos la economía urbana terminó desarticulando al feudalismo reinante.
El poder de la iglesia católica contribuyó a la exclusión popular de la educación y acentuó los privilegios dominantes. La cultura laica resultó una estafa a los pueblos. Los comercios rompieron el privilegio cultural y grandes importaciones y exportaciones se lograron gracias a la escritura. Los contratos empezaron a sustituir deliberadamente a la palabra en el siglo XIII.
Tras la derrota del feudalismo apareció la educación especializada y la burguesía. Surgió el aprendiz, los oficios y los primeros gremios, y los obreros sintieron la necesidad de educarse. Se abrieron las primeras universidades y la especialización empezó a ser cada vez más notoria. La consolidación económica empezó a someter los recursos naturales y a incorporarlos al proceso de producción, y comienza así a ser el eje de la mejora en la producción. A más maestros y más alumnos la industria generaba más desarrollo. El poder económico y los principios morales tenían ligazón y estaban en contra de la clase dominante y a favor de la educación. Nació la revolución industrial y una oposición que defendía al estado, con independencia de la iglesia feudal. El mayor desarrollo de las técnicas, de las ciencias, de las estructuras socioeconómicas y el nivel de vida de las fuerzas de la producción reforzaron la burguesía como clase dominante y nació así el capitalismo como ideología y principio económico. Las máquinas empezaron a sustituir al hombre a través de la mecanización de la industria. Se empezaron a crear escuelas en las fábricas y los gobiernos crearon las primeras llamadas Escuelas de Artes y Oficios. Surgieron los teólogos y teóricos del capitalismo que la plutocracia se encargó lamentablemente de falsificar y bastardear a través de las llamadas democracias y neoliberalismos que nada tenía, ni tiene, que ver con un auténtico liberalismo, que será inexorablemente el futuro del mundo.
A pesar de las grandes contradicciones y conflictos entre los trabajadores y el capitalismo, la educación de los trabajadores se hizo cada vez más diversa y necesaria. Se acentuó con el adelanto de la Revolución Industrial, que generó grandes monopolios con grandes capitales en la industria, que luego pasaron a los comercios y últimamente a los sectores de la mera especulación financiera. Ellos así se adueñaron de fábricas, comercios y campos. Pero la productividad industrial necesitaba más personal capacitado. Esto trajo aparejado la institucionalización de la enseñanza y mayores exigencias de especializaciones en el trabajo productivo se hizo cada vez más visible. Se crea así la diferenciación entre los países crecidos y los que no lo son. Asimismo una educación meramente funcional que no debería llamarse educación sino capacitación, aprendizaje o adiestramiento. Estos estaban muy lejos de una educación total.
Taylor y Fayol establecieron formas de racionalizar la diversidad de técnicas y procesos en las industrias. La aparición del socialismo y el estado desarrolló aún más esa educación induciendo a que lo haga el capitalismo para sostener la hegemonía mundial. Las dos guerras mundiales intensificaron las investigaciones generando más demanda de educación para la guerra y para la reconstrucción pos-guerra. Surgió así la formación de una organización educativa a nivel internacional la UNESCO, que gerencia campañas para el analfabetismo. Se crearon una pluralidad de escuelas, universidades e institutos privados como un negocio capaz de satisfacer las distintas demandas de las diferentes especialidades. La UNESCO y otros organismos internacionales crean fomento y planificaron la educación en coordinación con las planificaciones de los ministerios de educación en cada país. La colaboración internacional educativa jugó un papel importante y decisivo en el desarrollo y la colaboración técnico-científica para la industrialización y planificación del desarrollo. La economía, en la medida que el desarrollo crecía, demandaba mayores gastos en educación renovable de época en época y de cambios técnicos-científicos a otros. Las investigaciones e innovaciones así lo requerían. La administración pública y privada incorporó la computación y un caudal importante de personal y de recursos educativos y administrativos se desviaron a la informática.
En la actualidad hay mucha ignorancia y riqueza mal aprovechada. Las clases medias y altas carecen de educación para vestirse, relacionarse, hacer el sexo, etc.; no saben comer, no adecúan su dieta, y comen demasiado. En la actualidad es la principal causa de obesidad, fealdad corporal, enfermedades cardiovasculares, digestivas, etc. La falta de educación para la dieta se ha erigido en la mayor y la peor adicción, y tiene consecuencias peores que las que provoca la indigencia. La educación parece haber sido monopolizada sólo para ganar dinero. El no trabajar físicamente es otra causa de fealdad estética de una fracción importante de las clases acomodadas. Muchos pretenden resolver sus malas consecuencias con gimnasia y otras recetas, pero el trabajo es algo no conmutable.
En la actualidad el mundo tiene muchos profesionales sin trabajo. Aún cuando desde las esferas gubernamentales se dice que es necesario formar más profesionales para la funcionalidad productiva. Hay mucha inseguridad y en cambio en las fuerzas policiales la educación es nula. Se piden jóvenes con experiencia para trabajar y se les reclama que sean bilingües, sepan computación y tengan título profesional, y luego les dirán “barran y sirvan café”.
Actualmente en el mundo las tecnologías no trasladan sus beneficios a la sociedad. Esos beneficios en cambio sólo sirven para atenuar inflaciones monetarias o engordar las ganancias. La educación en todo su proceso histórico ha descuidado y menoscabado el logro del bienestar social, familiar e individual, puesto que sus propósitos sólo fueron funcionales y económicos. Es decir, fraccionarios y fragmentarios, nunca totales. Ello creó la opresión, la explotación del hombre por el hombre y la falta de libertad para trabajar y educarse. Los pueblos así no son soberanos, sus gobiernos son plutocráticos y las llamadas democracias no son tales, sino el gobierno de partidos políticos, antidemocráticos. Esto es así gracias a la incultura, la coerción sexual y la falta de libertad laboral y de educación total.
Con la escritura y la existencia de recursos prácticos, socioeconómicos y culturales comienzan las fluctuaciones en educación. Elementos primitivos como el fuego, las herramientas como nuevos instrumentos de trabajo, etc., tendieron a la división del trabajo y sus relaciones. En la historia se evolucionó hacia la productividad. Las invenciones originaron las disputas por el poder y el dominio sobre ellos. Los excedentes económicos crearon grupos de poder y las plutocracias. La educación fue ganando espacio funcional y el acontecer social empezaba a verse en la prensa escrita. La lectura y la escritura se incorporan como medios indispensables para medir y contabilizar el comercio. La libertad del trabajo manual generó progreso en la etapa de la barbarie y la esclavitud. Surgieron los profesionales técnicos en las clases dominantes. La educación empezó a verse como una necesidad permanente para las exigencias de la producción y la productividad. Así se expandió la literatura, y los primeros conceptos de estado educador, bajo programas definidos y obligatorios. La mecánica, la arquitectura, la astronomía, progresaron junto con la literatura, el arte y la escultura. Pero la economía seguía siendo rural y con el carácter conservador de los dueños de la tierra. Luego aparecieron los artesanos y comerciantes y con ellos la economía urbana terminó desarticulando al feudalismo reinante.
El poder de la iglesia católica contribuyó a la exclusión popular de la educación y acentuó los privilegios dominantes. La cultura laica resultó una estafa a los pueblos. Los comercios rompieron el privilegio cultural y grandes importaciones y exportaciones se lograron gracias a la escritura. Los contratos empezaron a sustituir deliberadamente a la palabra en el siglo XIII.
Tras la derrota del feudalismo apareció la educación especializada y la burguesía. Surgió el aprendiz, los oficios y los primeros gremios, y los obreros sintieron la necesidad de educarse. Se abrieron las primeras universidades y la especialización empezó a ser cada vez más notoria. La consolidación económica empezó a someter los recursos naturales y a incorporarlos al proceso de producción, y comienza así a ser el eje de la mejora en la producción. A más maestros y más alumnos la industria generaba más desarrollo. El poder económico y los principios morales tenían ligazón y estaban en contra de la clase dominante y a favor de la educación. Nació la revolución industrial y una oposición que defendía al estado, con independencia de la iglesia feudal. El mayor desarrollo de las técnicas, de las ciencias, de las estructuras socioeconómicas y el nivel de vida de las fuerzas de la producción reforzaron la burguesía como clase dominante y nació así el capitalismo como ideología y principio económico. Las máquinas empezaron a sustituir al hombre a través de la mecanización de la industria. Se empezaron a crear escuelas en las fábricas y los gobiernos crearon las primeras llamadas Escuelas de Artes y Oficios. Surgieron los teólogos y teóricos del capitalismo que la plutocracia se encargó lamentablemente de falsificar y bastardear a través de las llamadas democracias y neoliberalismos que nada tenía, ni tiene, que ver con un auténtico liberalismo, que será inexorablemente el futuro del mundo.
A pesar de las grandes contradicciones y conflictos entre los trabajadores y el capitalismo, la educación de los trabajadores se hizo cada vez más diversa y necesaria. Se acentuó con el adelanto de la Revolución Industrial, que generó grandes monopolios con grandes capitales en la industria, que luego pasaron a los comercios y últimamente a los sectores de la mera especulación financiera. Ellos así se adueñaron de fábricas, comercios y campos. Pero la productividad industrial necesitaba más personal capacitado. Esto trajo aparejado la institucionalización de la enseñanza y mayores exigencias de especializaciones en el trabajo productivo se hizo cada vez más visible. Se crea así la diferenciación entre los países crecidos y los que no lo son. Asimismo una educación meramente funcional que no debería llamarse educación sino capacitación, aprendizaje o adiestramiento. Estos estaban muy lejos de una educación total.
Taylor y Fayol establecieron formas de racionalizar la diversidad de técnicas y procesos en las industrias. La aparición del socialismo y el estado desarrolló aún más esa educación induciendo a que lo haga el capitalismo para sostener la hegemonía mundial. Las dos guerras mundiales intensificaron las investigaciones generando más demanda de educación para la guerra y para la reconstrucción pos-guerra. Surgió así la formación de una organización educativa a nivel internacional la UNESCO, que gerencia campañas para el analfabetismo. Se crearon una pluralidad de escuelas, universidades e institutos privados como un negocio capaz de satisfacer las distintas demandas de las diferentes especialidades. La UNESCO y otros organismos internacionales crean fomento y planificaron la educación en coordinación con las planificaciones de los ministerios de educación en cada país. La colaboración internacional educativa jugó un papel importante y decisivo en el desarrollo y la colaboración técnico-científica para la industrialización y planificación del desarrollo. La economía, en la medida que el desarrollo crecía, demandaba mayores gastos en educación renovable de época en época y de cambios técnicos-científicos a otros. Las investigaciones e innovaciones así lo requerían. La administración pública y privada incorporó la computación y un caudal importante de personal y de recursos educativos y administrativos se desviaron a la informática.
En la actualidad hay mucha ignorancia y riqueza mal aprovechada. Las clases medias y altas carecen de educación para vestirse, relacionarse, hacer el sexo, etc.; no saben comer, no adecúan su dieta, y comen demasiado. En la actualidad es la principal causa de obesidad, fealdad corporal, enfermedades cardiovasculares, digestivas, etc. La falta de educación para la dieta se ha erigido en la mayor y la peor adicción, y tiene consecuencias peores que las que provoca la indigencia. La educación parece haber sido monopolizada sólo para ganar dinero. El no trabajar físicamente es otra causa de fealdad estética de una fracción importante de las clases acomodadas. Muchos pretenden resolver sus malas consecuencias con gimnasia y otras recetas, pero el trabajo es algo no conmutable.
En la actualidad el mundo tiene muchos profesionales sin trabajo. Aún cuando desde las esferas gubernamentales se dice que es necesario formar más profesionales para la funcionalidad productiva. Hay mucha inseguridad y en cambio en las fuerzas policiales la educación es nula. Se piden jóvenes con experiencia para trabajar y se les reclama que sean bilingües, sepan computación y tengan título profesional, y luego les dirán “barran y sirvan café”.
Actualmente en el mundo las tecnologías no trasladan sus beneficios a la sociedad. Esos beneficios en cambio sólo sirven para atenuar inflaciones monetarias o engordar las ganancias. La educación en todo su proceso histórico ha descuidado y menoscabado el logro del bienestar social, familiar e individual, puesto que sus propósitos sólo fueron funcionales y económicos. Es decir, fraccionarios y fragmentarios, nunca totales. Ello creó la opresión, la explotación del hombre por el hombre y la falta de libertad para trabajar y educarse. Los pueblos así no son soberanos, sus gobiernos son plutocráticos y las llamadas democracias no son tales, sino el gobierno de partidos políticos, antidemocráticos. Esto es así gracias a la incultura, la coerción sexual y la falta de libertad laboral y de educación total.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario